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El chocolate negro y el deporte son una combinación perfecta para una dieta equilibrada.  

Unos 15 o 30 minutos antes de hacer deporte puedes comerte una onza de chocolate negro. Al comerlo antes de la actividad física, a tu organismo le da tiempo a utilizar la energía que te aporta el chocolate y así, evitar que se almacene en forma de grasa.

Disfruta, saborea y sonríe.

El chocolate en nuestro paladar, por acción de la feniletilamina que actúa como neurotransmisor, provoca una liberación de endorfina en nuestro cerebro, la hormona de la felicidad y el bienestar.

Además, el chocolate negro es una mina de antioxidantes como flavonoides, polifenoles y catequinas, entre otros. Esto es importante porque los antioxidantes ayudan a limitar el daño de los radicales libres en nuestro cuerpo.

Los radicales libres son moléculas que dañan y aceleran el envejecimiento celular, provocan mutaciones celulares aumentando el riesgo de cáncer. Es por eso, por lo que los antioxidantes del chocolate, como los flavonoides, ayudan a prevenir enfermedades cardiovasculares y protegen las células beta del páncreas, que son las encargadas de producir insulina.

Otra característica de los antioxidantes del chocolate son sus propiedades antiinflamatorias.  Con un consumo moderado de chocolate negro, se ha visto que:

  • Mejora la inflama vascular crónica.
  • Aumentando la flexibilidad de las arterias.
  • Reduce la presión arterial en personas que padecen (o tienen riesgo de padecer) obesidad, diabetes e hipertensión.

 

La OMS recomienda como mínimo cada semana 150 minutos de actividad moderada o 75 minutos de actividad intensa.

Además de un plan de alimentación personalizado, nuestra nutricionista recomienda a los pacientes que realicen ejercicio moderado de forma regular.

Por ejemplo, caminar, montar en bicicleta, pasear al perro, subir escaleras (30 minutos, 5 veces por semana) o correr, nadar, practicar un deporte (25 min x 3 veces por semana).

Si no estás habituado a hacer actividad física, es mejor que comiences con poca intensidad y menos tiempo.

A los tres o cuatro días notarás que el rendimiento de tu cuerpo mejora y puedes ir aumentando poco a poco el tiempo y la intensidad:

  • Unos 15 o 30 minutos antes de hacer tu actividad física puedes comerte una onza de chocolate negro.
  • Al comer el chocolate antes de la actividad física, a tu organismo le da tiempo a utilizar la energía que te aporta y así, evitar que se almacene en forma de grasa.
  • Mira la etiqueta del chocolate: si el primer ingrediente es “azúcar” u otro edulcorante elige otro con el primer ingrediente como cacao, suelen ser los de 70% o más de cacao.
  • Recuerda calentar antes de comenzar y estirar al finalizar tus rutinas de ejercicio.
  • Puedes combinar hacer ejercicio con meditación consciente, usando técnicas como Mindfulness. Así optimizas y disfrutas el tiempo que dedicas a cuidar tu cuerpo.

 

Pasarse al lado oscuro es muy fácil.

Si siempre tomas chocolate con leche y no estás acostumbrado al chocolate negro, prueba primero un chocolate con un 45% de cacao. Luego, con un 70% de cacao, y si eres atrevido, lánzate por el de 85% de cacao.

Tu paladar se irá acostumbrando poco a poco, y la próxima vez que pruebes un chocolate de menos del 70% pensarás: “me falta cacao”.

Citas y consultas: 📞 91 616 31 62

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