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El bruxismo es una actividad parafuncional diurna o nocturna caracterizada por rechinar, apretar, crujir y masticar con los dientes.

Es un fenómeno de salud que, a pesar de su alta prevalencia en el mundo y las múltiples investigaciones realizadas en correspondencia con el tema, existen vacíos que apuntan hacia el diagnóstico y tratamiento terapéutico, debido a su carácter multifactorial, el cual debe ser valorado por el profesional para poder elegir el método más adecuado para los pacientes que padecen de esta afección.

Los componentes que lo causan están relacionados con:

  1. Los trastornos respiratorios del sueño.
  2. Postura corporal.
  3. Malos hábitos que alteran el tono de la musculatura perioral.
  4. Calidad del sueño.
  5. Genética.

 

Se añade al origen del bruxismo el estrés, siendo este el desencadenante principal, aumentando la actividad contráctil de los músculos de la masticación, ante la presencia de interferencias oclusales favorecen el apretamiento y la fricción de los dientes.

A medida que aumenta el nivel de estrés, aumenta la actividad muscular y los efectos sobre el sistema estomatognático.

Actualmente no tiene una cura específica, los tratamientos buscan prevenir y paliar el daño orofacial.

Un tratamiento multidisciplinar es la forma más acertada de combatir esta patología multifactorial.

La fisioterapia, medicación apropiada, apoyo psicológico, terapia de relajación y terapia conductual-cognitiva junto con el tratamiento ortopédico pueden conseguir un buen abordaje de tratamiento.

Los objetivos de un fisioterapeuta son muy variados. No se debe focalizar en los síntomas, sino realizar una buena valoración con la intención de encontrar la causa o causas del problema.

Por eso, en el tratamiento debe incluir:

  • Conseguir una relajación muscular.
  • Un análisis de la postura y la biomecánica.
  • Masaje sobre los músculos masticatorios.
  • Recomendaciones de higiene postural.
  • Reeducación de la respiración.

 

Además, el fisioterapeuta debe recomendar:

  • Técnicas de reeducación postural y de reequilibrio de las cadenas musculares a partir de técnicas fasciales de liberación muscular, con la finalidad de reequilibrar la tensión que pueda llegar a la zona afectada.
  • Ejercicios posturales en función de los desequilibrios encontrados durante la valoración, así como unas pautas de vida más saludables (reducir el consumo de cafeína, tabaco, estrés).

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